El proyecto BACSI busca cerrar la brecha tecnológica entre las modernas aeronaves y las infraestructuras terrestres mediante la integración de 5G, Inteligencia Artificial y sostenibilidad.
El Ejército del Aire y del Espacio ha elegido el ecosistema de industria 4.0 del DFactory, en la Zona Franca de Barcelona, para presentar los últimos avances de su proyecto estratégico BACSI (Base Aérea Conectada, Sostenible e Inteligente). La jornada, celebrada la semana pasada, sirvió como llamamiento a la colaboración público-privada, buscando integrar el talento de pymes, startups y universidades en la modernización de nuestra fuerza aérea.
El diagnóstico inicial fue claro: existe una disonancia tecnológica. Según explicó el jefe del Proyecto BACSI, coronel Ignacio Zulueta Martín, las bases aéreas no son meras infraestructuras, sino "parte de la fuerza" y el corazón de las operaciones. Sin embargo, reconoció una realidad operativa: existe un gap tecnológico para que la infraestructura terrestre opere a la misma velocidad que sus vectores aéreos.
Un modelo de innovación "de abajo a arriba"
A diferencia de los grandes programas de armamento que suelen estructurarse de forma vertical y con plazos de ejecución de décadas, BACSI apuesta por la agilidad. El teniente coronel Rubén López García, coordinador del proyecto, destacó que buscan "proyectos de corta duración y de rápido impacto", fomentando un cambio cultural donde la innovación nace de los propios aviadores ("Bottom-up") y se apoya en una "hélice de cuatro palas": MINISDEF, aviadores, universidad y empresa.
A continuación, los responsables de las distintas áreas funcionales desgranaron las prioridades tecnológicas, revelando un Ejército del Aire del Espacio volcado en la transformación digital. Entre otros avances se expusieron:
- El éxito de las pruebas de burbujas 5G en las Maestranzas de Albacete y Madrid, así como su despliegue en ejercicios conjuntos.
- El Ejército del Aire y del Espacio es el único de la OTAN con todas sus bases certificadas en ISO 14001.
- La seguridad de las instalaciones evoluciona hacia la biometría y los sistemas C-UAS (contra drones).
- El cambio de paradigma en el mantenimiento y seguridad de vuelo es pasar de lo reactivo a lo predictivo. Predicción del riesgo de colisión con aves mediante el uso de Big Data histórico y radares aviarios en 3D.
- En el ámbito logístico (Sostenimiento 5.0) se destacó el uso de gemelos digitales y la fabricación aditiva (impresión 3D) desplegable en contenedores para la producción de repuestos in situ.
Una de las novedades fue la presentación del Área Funcional 8: Gestión Operativa, que busca la sensorización total de la base (Internet de las Cosas - IoT). Actualmente, se está ejecutando un proyecto piloto en la Base Aérea de Torrejón, donde se están sensorizando desde los polvorines hasta los hidrantes contra incendios y los flujos de combustible, centralizando la información en un cuadro de mando único para la toma de decisiones en tiempo real.
La tecnología como medio, no como fin
El acto fue clausurado por el jefe de la División de Planes, general Miguel Ángel Orduña Rodríguez, quien recordó a las empresas presentes que el Ejército del Aire y del Espacio no busca la tecnología per se, sino como herramienta para garantizar la seguridad del espacio aéreo. "No hay mejor forma de motivar a un trabajador que darle la mejor herramienta que necesita para hacer su trabajo", sentenció, invitando al tejido industrial catalán y nacional a presentar sus propuestas a través del portal web del proyecto antes de las próximas jornadas tecnológicas que tendrán lugar en Albacete en marzo.