Editorial de la Revista Aeronáutica y Astronáutica de diciembre 2022
En el ámbito de cualquier organización ocurre lo mismo que en el reino animal, que no sobrevive la especie más fuerte sino la que mejor se adapta al medio. Así, las empresas están obligadas a transformarse para encontrar rentabilidad en un mercado en constante evolución.
Las Fuerzas Armadas (FAS) en general, y el Ejército del Aire y del Espacio (EA) en particular,no son una excepción, toda vez que estamos viviendo un punto de inflexión en el entorno geoestratégico, un cambio de época en la que el ámbito de seguridad en el que deben cumplir su misión es cada vez más volátil e incierto y, todo ello además, acelerado por el conflicto ruso-ucraniano. Resulta evidente que las FAS y el EA deben adaptarse, incorporando en el proceso de planeamiento de recursos y capacidades esta nueva realidad, y en la instrucción y adiestramiento, los nuevos escenarios y amenazas.
Por otra parte, es un hecho que las nuevas tecnologías y su impacto generalizado en la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos, han facilitado que el proceso de Transformación Digital (TD) sea una de las herramientas que ayudan al cambio en todas las organizaciones.
La Estrategia de Seguridad Nacional de 2021 reconoce esta realidad al establecer que la TD es uno de los cuatro vectores de transformación del nuevo orden global, junto con el contexto geopolítico, el entorno socio-económico y la transición ecológica. Entendiendo que la transformación digital es el proceso para conseguirlo; es en este contexto en el que las FAS y el EA deben impulsar su propia TD para seguir siendo relevantes y cumplir con eficiencia sus misiones en tiempo de paz, crisis o conflicto.
El EA, ya está en marcha, y publicará en 2023 una Estrategia que complemente la Directiva 8/21 del JEMA sobre la implantación de un modelo de gestión basado en procesos dentro del marco del Plan de Acción para la Transformación Digital del Ministerio de Defensa.
Los aviadores estamos convencidos de que esa transformación, con acento digital, requiere una cultura organizativa revisada, la cual ayudará en nuestro trabajo, agilizará los procesos y las tareas, impulsará la iniciativa y la innovación, optimizará las relaciones entre organismos, acelerará la toma de decisiones, aprovechará mejor los recursos disponibles y permitirá hacer prospectiva y disponer de los resultados de las acciones y decisiones mucho más rápido.
Para conseguir todo lo anterior, debemos basarnos en cuatro pilares: los datos, los procesos, las tecnologías y la retroalimentación.
El gobierno del dato debe tener como finalidad integrar los de distintas fuentes y gestionarlos de forma óptima para su explotación. La gestión por procesos debe conseguir reducir tiempos, evitar duplicidades y burocracia, simplificar tareas e incluso, si es necesario, cambiar estructuras. Las tecnologías deben posibilitar alcanzar nuestros objetivos, proporcionando herramientas que integren la gestión del dato y los procesos al servicio de las personas, y no al contrario. Y por último, y no menos importante, es esencial realizar un análisis continuo de la implantación para evaluar la efectividad y corregir los errores que se hayan inducido.
La Sección de Gestión del Conocimiento (SGIC) encuadrada en la Secretaría General del EMA es la responsable de diseñar, proponer, coordinar o incluso liderar diferentes iniciativas para la implantación de la TD en el EA, al igual que el CESTIC es responsable de la TD en el nivel del Ministerio de Defensa, La SGIC, con apoyo de distintas empresas, está ya involucrada en los primeros proyectos piloto, como el de Reserva del Espacio Aéreo (REA), la Plataforma de Conducción de Planes Plus Ultra o el de la optimización de la programación de misiones de las unidades de combate y el AOC TITÁN.Desde estas líneas insistimos en animar a todos los aviadores a creer, confiar y ser parte activa de esta transformación, que debe suponer un cambio significativo en la manera en la que trabajamos y gestionamos la información, contribuyendo decisivamente a la continua adaptación del EA a los nuevos entornos, todo ello para seguir cumpliendo nuestra misión con la mayor eficiencia posible.
