En el marco del Área Funcional 2 (Eficiencia Energética y Sostenibilidad), el Proyecto BACSI ha iniciado una serie de pruebas críticas en la Base Aérea de Torrejón para validar el uso de combustible sostenible de aviación (Sustainable Aviation Fuel, SAF) en el sistema de armas Eurofighter.
Este estudio, realizado en colaboración con la empresa ITP y la Universidad Politécnica de Madrid, tiene como objetivo principal verificar si el empleo de biocombustible reduce la emisión infrarroja de los motores en comparación con el combustible convencional JP8. Para garantizar la precisión de las mediciones y evitar la interferencia de la radiación solar, los tests se llevan a cabo durante la noche y al aire libre, situando al Ejército del Aire y del Espacio a la vanguardia de la experimentación operativa verde.
Las pruebas se han estructurado en tres fases estratégicas: la puesta a punto del proceso, la caracterización del combustible JP8 y, finalmente, la evaluación del SAF producido en España por Repsol. Este combustible, utilizado en una mezcla del 30%, ya permitió alcanzar hitos previos como los primeros vuelos supersónicos sostenibles en aviones Eurofighter y F-18 en septiembre de 2024.
La integración del SAF no solo responde a los compromisos medioambientales contraídos con la Unión Europea para reducir la huella de carbono, sino que refuerza la interoperabilidad con fuerzas aliadas bajo las nuevas normativas de uso de combustibles sostenibles. Al disminuir la dependencia de los combustibles fósiles sin comprometer las capacidades operativas, el BACSI consolida su visión de una defensa más resiliente y eficiente.
Este avance es un nuevo éxito del modelo de Living Lab, donde la colaboración entre el EA, la universidad y la industria nacional permite transformar retos logísticos en ventajas estratégicas, asegurando que nuestras aeronaves operen con los más altos estándares de sostenibilidad y sigilo tecnológico.