La Academia de las Ciencias y las Artes Militares nombra académico de mérito al jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio
El 29 de abril, el JEMA se convertía en el 14º miembro del Ejército del Aire y del Espacio en formar parte de esta institución.
“Los miembros de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares (ACAMI) nos constituimos como asamblea en sesión extraordinaria, pública y solemne, en el salón de honor del Cuartel General del Ejército del Aire y del Espacio. Se abre la sesión”, con estas palabras el presidente de la ACAMI, general de Ejército Jaime Domínguez Buj, iniciaba el acto oficial de nombramiento como académico de mérito de la academia al jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, general del aire Francisco Braco Carbó. De esta forma, el 29 de abril, el JEMA se convertía en el 14º miembro del Ejército del Aire y del Espacio en formar parte de esta institución, en su caso de mérito.
Para ello, el teniente general Rubén García Servet, académico de número, actuó como padrino del general del aire Francisco Braco, leyendo el correspondiente ‘laudatio’ del recipiendario. A continuación, el presidente de la academia impuso al JEMA la medalla que le destaca como académico de mérito, así como el diploma acreditativo.
“Tengo que comenzar afirmando que este nombramiento no lo interpreto únicamente como un reconocimiento personal, lo interpreto, además, como un reconocimiento a todos los aviadores que represento, pues, cualquier mérito que pueda asociarse a mi persona, como jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, es el resultado de los méritos de todos y cada uno de ellos”, afirmaba el JEMA durante su alocución. Así mismo, reconocía que en el mundo aeroespacial “ciencia y arte van unidos de la mano. Volar es tanto una ciencia, donde principios físicos y mecánicos se combinan, como un arte, en el que la destreza y la intuición son fundamentales y la belleza del vuelo salta a la vista de todos”.
Además, recordaba que instituciones como la ACAMI recuerdan la importancia del pensamiento pausado, del análisis fundamentado y del debate constructivo. “Es por esto que quiero subrayar la excelente labor realizada por los académicos a la hora de promover la cultura de defensa y recordar nuestra historia y tradiciones”, aunándolas con el futuro y el avance del pensamiento, de lo científico, lo tecnológico y lo cultural. “La historia nos enseña a identificar patrones, a valorar los aciertos y comprender los errores, para así poder llegar a anticipar escenarios y a entender la complejidad de los contextos”, continuaba en su discurso. “En un mundo en constante transformación -añadía-, donde la tecnología avanza a una velocidad vertiginosa y los escenarios estratégicos se redefinen continuamente, el conocimiento histórico se convierte en una fuente de criterio y perspectiva”.
Para finalizar, quiso destacar que ingresar en esta academia “lleva consigo el compromiso firme con los valores que la sustentan, el rigor intelectual, el espíritu de servicio y la búsqueda constante de la excelencia. Asumo este deber y este honor con humildad y con la firme voluntad de aportar mi experiencia y capacidad, como jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, al enriquecimiento de esta comunidad académica y, de esa forma, contribuir al avance del pensamiento militar en beneficio de la sociedad a la que servimos”.